Magacín CDMX
Alejandro Lelo de Larrea
MADRID, España, 27 de enero.—La Feria Internacional de Turismo (Fitur), la más importante de habla hispana, celebrada en esta ciudad, era la gran oportunidad para que la Ciudad de México le mostrara ante expositores, empresarios y autoridades turísticas de más de 160 países los atractivos especiales por el Mundial FIFA 2026.
Pero nada. Al Gobierno de la Ciudad de México le interesó tan poco la difusión mundialista en la Fitur, que no consiguió patrocinadores –salvo un balón autografiado que llevaron– o aportó recursos presupuestarios para presentar atracciones especiales mundialistas. Ni siquiera en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, que encabeza Clara Brugada, fueron capaces de emitir al menos un comunicado o una mención de que se estaba promoviendo a la capital del país en este foro.
En la Secretaría de Turismo de la CDMX, que encabeza Alejandra Frausto, y peor aún el Fondo Mixto de Promoción Turística (FMPT) de la capital, que dirige Carlos Martínez, traen el timing extraviado. Mejor colocaron un stand con un coche réplica de Fórmula Uno ligado a un videojuego que no es un evento sólo de esta capital. Este año habrá 24 Grandes Premios, y el de México será hasta el 1 de noviembre.
El Mundial se inaugura el 11 de junio, serán 5 partidos, y no hubo la más mínima interacción en el panel de México. Lo más cercano: que el stand tenía forma de estadio, pero quienes lo hicieron debieron ponerle un letrero, porque costaba trabajo agarrarle el ángulo y distinguirlo.
Pero del mundial nada específico. Nada de promoción mundialista, evidencia que el Gobierno capitalino le apuesta a la inercia de que se quede en la CDMX mucha de la gente que pasará por la Ciudad vía el aeropuerto. Por ahora, no se le invierte un peso para atraerlos. Ni siquiera tuvieron la ocurrencia de poner en el stand las fechas de los cinco partidos y los países que jugarán, en especial la inauguración, que suele ser uno de los partidos más vistos en los mundiales.
No fue sólo anda con la brújula extraviada el Gobierno de la Ciudad de México. Los gobiernos de Jalisco y Nuevo León, que también serán sede de la Copa del Mundo, tampoco trajeron nada específico sobre las actividades que habrá, los atractivos para que la gente se quede o acuda a la entidad, más allá de los estadios, donde sólo los ultrarricos accederán.
Jalisco bien pudo armar una promoción en especial para españoles, porque ahí su selección habrá de jugar un partido contra Uruguay. Nada de eso. Un poco mejor que la CDMX en el tema del futbol, porque pusieron una actividad interactiva: un juego de gato o tres en línea, en que los recuadros se marcaban pateando un balón hacia unos sensores. Por participar, invitaban tortas ahogadas. Solamente eso. Ni la ocurrencia de poner un letrerito de que España jugará en Jalisco en el Mundial.
El piso del stand de Nuevo León era la imitación del pasto de una cancha de futbol. Llamaba la atención, pero hasta ahí. También descontextualizado del Mundial en lo específico, aunque también hay que decir que los tres partidos programados hasta hoy para esa sede serán de los más aburridos, según lo expertos.
Faltan cuatro meses y medio para que empiece a rodar el balón mundialista, muy poco tiempo para que la administración de Brugada se ponga las pilas para la difusión, porque es evidente que le hace el feo a la Secretaría de Turismo y al Fondo Mixto, pues a pesar de que les entregaron un premio como el mejor pabellón de la Fitur –más allá del tema del futbol– no fue mencionado ni por equivocación en un comunicado de la Jefatura de Gobierno. ¿Ajustarán la estrategia? Seguramente no. Lo veremos.
LOBO, EL VENDEDOR DE ESPEJITOS. Los consejeros del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) andan tan aterrados de que es muy probable su extinción, que se han atrevido a pactar con lo más oscuro que tuvo el PRD en su historia. Se trata de Jesús Zambrano, el enterrador del partido a nivel nacional, y su principal aliado, el diputado federal de Morena, Víctor Hugo Lobo Román, quien les prometió interceder por ellos para salvarles la ‘chamba’, valiéndose de su cargo como presidente de la Comisión para la Reforma Político-Electoral. Vil engaño, porque ese tema lo va a decidir la presidenta Claudia Sheinbaum y Lobo Román es solamente ventanilla. Mejor debería preocuparse por conservar su curul, porque le traen ganas.





