Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
La tormenta ya pasó. Confirmada legalmente la dirigencia del PRD Ciudad de México, encabezada por la diputada Nora Arias Contreras, ya dieron el siguiente paso, ese que les obstaculizó un grupo de ex perredistas derrotados y pendencieros que de manera ilegal les quisieron arrebatar el partido, tras la obtención del registro en enero del año pasado. Pero al final, e hizo justicia.
El reto ahora para Nora Arias, su equipo de trabajo en la dirigencia y la militancia es prácticamente reconstruir al partido, que estuvo en parálisis durante más de un año, excepto en el Congreso de la CDMX, donde ella es la diputada coordinadora.
En este contexto, la primera pregunta que se ha de hacer cualquier analista y cualquier político: ¿Hay espacio político en la CDMX para que el PRD resurja, 30 años después de haber ganado la capital del país para la izquierda mexicana?
De entrada, la respuesta es sí. ¿Por qué? De acuerdo con encuestas en poder de la oposición, de octubre del año pasado a febrero de este año, con todos los hechos de corrupción y excesos que le han exhibido a Morena, el partido perdió entre el 14% y el 16% de simpatizantes a nivel nacional.
Sin embargo, las mismas encuestas reportan que esos ex simpatizantes de Morena no han migrado a otro partido político. Nadie lo ha captado. Está en el aire. No se ve fácil que lo pueda atraer el PRI o el PAN, pues no confían en ellos.
El caso del PRD es distinto. Tiene mayor probabilidad de captar ese voto, porque esencialmente la gente volvería a sus orígenes. El PRD es papá de gran parte de la clase política gobernante en la capital del país. Nomás un par de ejemplos: Clara Brugada fue diputada federal y jefa delegacional por Morena; el secretario de Gobierno, César Cravioto también fue legislador perredista. Y así la lista sería larga, larga.
En realidad, los hoy morenistas se fueron del PRD porque la burocracia se apoderó del partido: ‘Los Chuchos’, Jesús Ortega, Jesús Zambrano, quienes desde 2009 pactaron con Felipe Calderón, y luego le entregaron el partido a Enrique Peña. Eso fue infranqueable para el mismo fundador del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, y posteriormente para Andrés Manuel López Obrador, quien pudo formar su partido político para las elecciones de 2015.
Otra ventaja para el PRD CDMX es que, por su historia con Morena, en realidad no representaría un riesgo real para el partido. Podría hacer alianzas electorales formales o de facto, incluso para gobernar el Congreso, ante la posibilidad real de que pronto reviente la alianza morenista con el PT y el PVEM, por no aprobar la reforma electoral propuesta en la Presidencia.
Los hoy ex simpatizantes de Morena que, en el caso de la Ciudad de México la enorme mayoría son de izquierda, bien podrían votar por el papá, o sea por el PRD, y volver a colocar al partido en una posición competitiva en algunas demarcaciones de la capital y recuperar posiciones legislativas, porque en 2024 se vio con toda claridad que al PRD le pesó más la alianza con PRI y PAN, que lo que le benefició, a diferencia de 2021.
Entre los datos interesantes de los resultados electorales del PRD en los últimos dos procesos destaca que en el 2021 obtuvieron 208 mil 963 votos, mientras que en el 2024 bajaron, aunque solamente 8 mil sufragios. Quedaron con 200 mil 616, el 3.61% en la votación legislativa, a pesar de que hubo una ruptura con algunos sectores perredistas.
En esa elección de 2021 fueron clave para la alianza los líderes de los partidos políticos a nivel local: Nora Arias, del PRD; Israel Betanzos, del PRI, y Andrés Atayde, del PAN. En el 2024, los tres partidos repitieron la alianza, aunque en el caso del PRD se desdibujó en la candidatura a la jefatura de Gobierno, en poder de Santiago Taboada. El resultado lo dice todo: el PRD obtuvo 166 mil 242 votos, 34 mil menos que para los diputados.
El PAN se benefició de esta alianza en el caso de la Jefatura de Gobierno, porque logró 1 millón 570 mil 718 votos, mientras que para los diputados alcanzaron un millón 401 mil 458 votos, o sea 170 mil más, que le quitaron al PRD y al PRI.
El PRD CDMX tiene talento y experiencia en sus dirigentes, además de una gran militancia latente. El tiempo lo trae en contra, porque tiene menos de 1 año para reorganizar toda la estructura en la capital. Si apuesta al voto duro histórico de izquierda, sin alianza con PAN ni PRI, le daría para competir e incluso pelear por la tercera fuerza política en la capital. Lo veremos.





