Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
Cercano y beneficiado durante muchos años por el diputado federal Ricardo Monreal, su compadre y paisano de fresnillo, Zacatecas, el empresario José Aguirre se ha estado aliando en los últimos años a quienes destacadas figuras de la “4T” consideran “enemigos”. Es parte de un proyecto político, primero para 2027 y luego hacia 2030.
Pepe Aguirre, como le llaman sus amigos, es propietario de diversos medios de comunicación en Zacatecas, Aguascalientes y Jalisco. A nivel nacional tiene la concesión de más de 70 estaciones radio, buena parte de ellas convertidas en aliadas de “Sistema Radiópolis”, donde su conductor estelar es Carlos Loret de Mola, quién por sus revelaciones periodísticas muy críticas que evidencian hechos de corrupción de la “4T” ha sido señalado desde el sexenio pasado como un “enemigo” del actual régimen. Gran paradoja que hoy va a reforzar un empresario –testaferro o no– cercanísimo al coordinador de los diputados federales de Morena, Ricardo Monreal, y a su hermano, el gobernador de Zacatecas, David Monreal.
Tal es la relación de Aguirre con los Monreal, que hace poco más de dos años, al conductor Federico Lamont, de la estación “Radio Cañón 760 AM”, lo despidieron por entrevistar a la ex gobernadora de Zacatecas, Amalia García, quien cuando tuvo ese cargo dejó fuera del presupuesto del Estado a Aguirre.
Tan favorecido es Aguirre por el monrealismo, que el año pasado el Congreso y el Gobierno de Zacatecas le ampliaron 30 años la concesión de autopista Zacatecas-Fresnillo.
Como parte de este proyecto político de Aguirre, el pasado 19 de diciembre ordenó despedir a su plantilla de conductores de “Radio Cañón 760 AM”, frecuencia local sólo para la Ciudad de México. La programación fue relevada por la de Radiopolis, en la que el conductor estelar es Loret de Mola, quien sin duda de ninguna manera va a modificar su línea editorial crítica hacia la llamada cuarta transformación.
Los despedidos son Ivonne de la Cruz, de “Matices”; Celeste Sáenz de Miera, de “Voces del Periodista”; Lolita de la Vega, de “Frente a Frente”; Miguel Reyes Razo, de “Crónica 760”; Miguel Ángel López Farías, de “Urbe de Hierro”; Miguel Bárcena, de “Fin de Semana”; Jesús Michel Narváez, de “Misión”; Gerardo Gil, de “La Moviola”; Gerardo Olvera Flores, de “Crónicas del Valle de México”, y quien esto escribe, Alejandro Lelo de Larrea, de “CDMX Magacín”, con más de 5 años de transmisión.
Otro conductor que también es señalado por destacados morenistas como “enemigo” de la “4T” y que participa en las estaciones de Aguirre es Guillermo Ortega, quien por cierto tenía menos raiting que cualquiera de los demás programas de la “Radio Cañón 760”, pues además como un despropósito su lema es “No se duerma”, mismo que mencionaba con voz de somnoliento. Otro de los conductores es el periodista de amplia trayectoria Alberto García Sarubbi.
Ese grupo radiofónico pertenece al mismo tiempo a empresarios que fueron afectados durante el sexenio anterior, a tal grado que los hicieron cerrar su línea aérea comercial.
Sobre el despido de los conductores, el viernes 19 de diciembre fueron citados por personal administrativo de bajo perfil en la estación para, de manera prepotente y grosera, comunicarles que los directivos del grupo radiofónico habían tomado la decisión de correrlos y no les permitieron siquiera despedirse de su público. Tampoco les dieron algún agradecimiento, y eso que se trataba de conductores que tenían más de 25 años en esa frecuencia, contratados desde los días en que los propietarios de esas estaciones eran los mismos empresarios de la cadena Organización Editorial Mexicana (OEM), quiénes se la vendieron a Aguirre a principios del 2021. El mensaje a los conductores ese viernes fue que desde ese día transmitirían la programación de Radiopolis. Incluso, dejaron entrevistas grabadas, quedando mal con los entrevistados, aunque para suerte existen las redes sociales como otro canal de difusión.
De acuerdo con fuentes de la propia estación, todo es parte de un proyecto político en el qué Ricardo Monreal quiere retomar su camino político hacia la Presidencia de la República en 2030, o en caso de no prosperar esa ruta, como “plan b”, buscar la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Otra línea del proyecto es impulsar a su hermano, el senador Saúl Monreal, para la gubernatura de Zacatecas, abanderado por el PVEM, incluso contra la voluntad presidencial de que no haya nepotismo en la sucesión de alcaldes, presidentes municipales y gobernadores, por lo que seguramente no lo respaldaría el partido Morena y va a fracturar al partido del régimen vigente.
Toda esta estrategia política con medios de comunicación de su compadre tira por la borda la promesa de Ricardo Monreal de no buscar cargos electorales en 2027, y por eso ya están listos para enfrentarlo figuras de Morena que con comulgan con él. Lo veremos.





