Magacín CDMX
Alejandro Lelo de Larrea
La codiciada Alcaldía Miguel Hidalgo, la tercera con mayor aportación al PIB de la capital es uno de los sitios donde se empieza a disputar ya la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México para 2030, entre el oficialismo y la oposición.
Ahí gobierna el PAN desde 2021, con Mauricio Tabe, quien en cuatro años y medio consolidó ya la demarcación territorial como un bastión panista. Es su principal base política y territorial en sus aspiraciones para la Jefatura de Gobierno en 2030, aunque no haya manifestado abiertamente esa intención.
Para Morena, frenar la carrera de Tabe es una primera encomienda, aunque no se ve fácil que le puedan ganar, debido a que el político de Morena que tiene la mayor fuerza en la Miguel Hidalgo es Víctor Romo, venido a menos desde 2021 que perdió su reelección.
A pesar de su debacle, a Romo no le gusta que nadie de Morena en esa demarcación haga trabajo político territorial sin su consentimiento. Le acomoda el dicho: “Ni picha, ni cacha, ni deja batear”. A la fecha, sólo le ha “concedido autorización” relativa a la diputada local Cecilia Vadillo, quien forma parte del grupo político de la secretaria de la Mujer, Citlali Hernández, y aunque diga que no quiere ser candidata a la Alcaldía, ha ido avanzando en esa dirección.
Otra aspirante a esa candidatura por Morena es la diputada federal María Teresa Ealy Díaz, aunque a la fecha todavía “no tiene el permiso” de Romo para hacer trabajo político en la demarcación. Ella dispone de una red de mujeres que le apoyan por el trabajo como activista desde su Fundación, que se ocupa de proteger a mujeres que han padecido violencia de género.
Ealy Díaz y Vadillo enarbolan las mismas causas de mujeres. Ambas son jóvenes y más mediáticas que de trabajo territorial, en lo que dependen de Romo, que conoce el territorio porque lo ha gobernado 2012 a 2015 y de 2018 a 2021, en ambas ocasiones con el impulso de la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador.
En 2024, Romo sabía que no la tenía fácil, y por eso optó por irse de candidato a diputado local a un distrito fácil para Morena, entre Azcapotzalco y Miguel Hidalgo. Optó por apoyar al entonces diputado federal de Morena, Miguel Torruco, de quien se esperaba más. No resultó competitivo, por lo que difícilmente repetiría en 2027. Cayó ante Tabe por 16 puntos: 54% contra 38%, en cifras redondas.
Precisamente la derrota de Romo fue producto del trabajo político de Tabe en las zonas populares de la demarcación, de manera destacada en el norte, que colinda con Azcapotzalco, y el oriente, hacia la Cuauhtémoc. En el sur y el poniente hay dominio panista.
Ahí radicó la derrota de Romo y su grupo político. Por eso hay quienes en Morena miran a la ex panista Gabriela Cuevas, quien fue alcaldesa entre 2006 y 2009, para que contienda por ese partido político. Es prácticamente un hecho que ella no irá. Está metida en temas internacionales. Por eso renunció al PAN en 2018, porque no le permitieron ser candidata a diputada, para que siguiera siendo legisladora y presidiendo la Unión Interparlamentaria hasta el 2020. Morena le ofreció el escaño. Hoy es la representante de Televisa, perdón, del Gobierno de México ante la FIFA para el Mundial de futbol. Es evidente que su proyecto es internacional, no local.
Precisamente por ese trabajo territorial del PAN en la Miguel Hidalgo, Morena ve alejar sus posibilidades de recuperar la Alcaldía, que más bien ya se ha consolidado como otro bastión panista en la capital.
En el PAN hay tres aspirantes potentes a esa candidatura en 2027: dos mujeres y un hombre. La semana pasada, la presidenta del partido en la CDMX, Luisa Gutiérrez, dijo que no han definido aún si será candidata o candidato. Los suspirantes por parte de la administración de la Alcaldía son César Garrido, director general de Gobierno y Asuntos Jurídicos, quien desde esa posición trae el control de la gobernabilidad en la demarcación, y Gabriela Salido, directora de Planeación y Desarrollo Urbano. También quiere la diputada local América Rangel.
En las circunstancias actuales, Morena no es competitivo frente al PAN en Miguel Hidalgo y, si Romo no deja crecer otras figuras de ese partido, los panistas retendrán esa demarcación en 2027 y será un muy buen primer paso para Tabe hacia el 2030. Lo veremos.
EN EL DIRECTORIO DE LA ALCALDÍA TLÁHUAC hay como una veintena de funcionarios que se apellidan “Salgado”. No es mera coincidencia. Todos son parientes del ex jefe delegacional Rigoberto Salgado, director de Conapesca del Gobierno federal, cargo que parece más castigo que premio. Quiere ser el sucesor de Berenice Hernández Calderón, a través de quien controla la Alcaldía Tláhuac. Pero si no puede él, total, tiene hermanos más familia que puede colocar. Todo queda en familia. ¡Viva el nepotismo!





